La ciudad en la colina: la Revolución como mito puritano
Los cubanos no existimos. Existe Cuba (la imagen ideal, el relato gubernamental) y existen los Estados Unidos. Lo que queda fuera de la propaganda castrista ―creada casi que en función de buscar apoyo en la izquierda internacional― es, por mera contraposición binaria, «propaganda de la derecha».
Aplaudir o callar: tragedia del intelectual cubano
El régimen cubano nunca entendió, o lo entendió y por eso optó por someter, la verdadera naturaleza del intelectual, que con independencia de su perfil puede comprender a fondo el contexto. La cuestión está en lo que decide hacer con eso: callar, servir al poder, o a la razón y la justicia; ser, como decía Sartre, un marginal o un verdadero intelectual.
Lela Sánchez Echeverría y la infinita lucha por la verdad histórica
Cuando entrevisto a Lela Sánchez, renuncio deliberadamente a mi voz. Hablaremos de asuntos que salen a la luz por vez primera, en los que Lela explicará el origen y alcance del proceso de tergiversación y manipulación de la figura de su padre, Aureliano Sánchez Arango, que hoy precisamente cumple aniversario de fallecido.
El derecho de libre expresión en Cuba: entre la Declaración Universal y la legalidad socialista
La verdadera salida del desamparo no depende de la ONU. Puede que un sistema multipartidista tampoco lo haga; pero está más que demostrado que un sistema de partido único, excluyente desde sus cimientos, no es capaz de garantizar todos los derechos para todas las personas.
La Amnistía: instrumento idóneo de liberación de presos políticos
En ausencia de consenso y claridad, el régimen cubano continuará apelando a supuestos gestos de «humanidad» para justificar liberaciones selectivas. De estos procederes opacos no queda claro quiénes son beneficiados ni bajo qué criterios, o si, simplemente el régimen intenta hacer más espacio en las cárceles para nuevas víctimas.
¿Orden constitucional o camuflaje escenográfico?
A pesar de su declarada pretensión de estar colocado por encima de la sociedad y del Estado, visto su escaso éxito en anticipar crisis, producir soluciones y reorganizar el sistema; el Partido Comunista y sus congresos cumplen la misma función en esas alturas que la que cumpliría un globo aerostático: dejar que el viento lo mueva. Solo mantiene la ficción de unidad y dirección y organiza discursivamente la continuidad.
Entre continuidad y ruptura: la reforma judicial en Cuba como eje de una transición democrática
La reforma judicial no es consecuencia de la transición, sino una condición indispensable para que esta exista y se consolide. En el caso cubano, donde el sistema de justicia ha operado como instrumento de control político, cualquier proceso de transformación real requiere una ruptura estructural que garantice la independencia judicial y la subordinación del poder al derecho.
Creer sin excluir: una tarea pendiente del evangelio en Cuba
La mayoría de quienes hoy usan el lema «Cuba para Cristo» lo hacen desde el legítimo deseo de encontrar esperanza en medio del naufragio. El problema no es que ellos tengan esperanza en Cristo; el problema radica en cuando esa esperanza se formula de tal manera que, sin buscarlo, excluye a otros cubanos que también esperan, aunque la nombren de forma distinta. Porque Cuba no es solo de los cristianos. Necesita una espiritualidad que una, no que divida; que convoque, no que expulse.
La negociación Estados Unidos-Cuba ¿Transición o resistencia adaptativa?
Para el régimen cubano, el contexto geopolítico y regional adverso, la persistente crisis estructural y sus efectos sistémicos, el efecto «Venezuela» y el bloqueo energético provocado por la orden ejecutiva del 29 de enero de Donald Trump, dibujan un escenario de aislamiento y vulnerabilidad inédito, forzando a un proceso de apertura «”negociadora” limitada» bajo condiciones de «presión coercitiva máxima».
La palabra como delito. El grupo de los cuatro: «la Patria es de Todos»
Actualmente se judicializa la protesta espontánea, incluso de personas sin historial político. Ello refleja una radicalización del control estatal, pues el disenso ya no necesita ser articulado ni ideológicamente estructurado para ser castigado. Se acusa siempre de «mercenarismo y financiamiento de potencias extranjeras», aunque solo se trate de la expresión de un descontento legítimo que reclama el cambio. Sea, la palabra como delito.
Cuba: Un puente que hay que construir
La Cuba del futuro tendrá que construirse como un puente y levantarse desde dos orillas al mismo tiempo. No hay otra manera. Una sola orilla construyendo hacia el vacío no produce un puente, sino un muelle, una plataforma de salida, una estructura que solo sirve para alejarse. El puente requiere que las dos orillas trabajen hacia el centro simultáneamente.
Cuerpos confinados; almas soberanas
La existencia de cada vez más presos políticos en nuestras cárceles; la férrea represión contra las mujeres presas y contra los familiares, exponen la verdadera naturaleza de un Estado patriarcal y represivo. Los aparentes «actos liberadores», a través de excarcelaciones o indultos, no son más que intentos de ganar de tiempo de un régimen que se sabe perdedor frente a la historia y a su pueblo.
El Servicio Militar y los que no regresaron
¿Qué son, si no presos, los jóvenes obligados a cumplir un servicio militar que no eligieron, sometidos a trabajos forzados, expuestos a la violencia y privados de toda capacidad de decisión sobre sus propias vidas? Un preso político y un recluta no son lo mismo, pero comparten el mismo principio: la privación de libertad sin consentimiento ni garantías.
Habermas en La Habana
En Cuba, las organizaciones sociales y de masas, lejos de constituir actores autónomos de la sociedad civil, funcionan como mecanismos de movilización y control político. Esto contrasta con la concepción de Habermas de una sociedad civil vibrante y plural, capaz de generar opinión pública crítica y de influir en la toma de decisiones políticas.
Los futuros partidos políticos en Cuba
¿Transitará Cuba del unipartidismo autoritario a la polarización y la parálisis? ¿Podrá formarse una «coalición de poder» entre socialdemócratas y el partido de los empresarios? Con una población envejecida, ¿los jubilados impulsarán o frenarán el cambio? ¿Respaldarán a los intransigentes para evitar cambios, o a quienes buscan unir fuerzas entre liberales y socialistas?
El hombre piensa como vive
José Martí escribió: «La patria es ara y no pedestal». Tal vez quiso recordarnos que la nación no es escenario para el ego, sino espacio sagrado de responsabilidad compartida. Si la entendemos como un lugar de cuidado y no de exhibición, quizá podamos mirarnos con menos sospecha y más humanidad.
Actualidad del Manifiesto de Montecristi
La amenaza externa es cierta. También lo es el peligro de continuar bajo un régimen que apela a la represión como único recurso para mantenerse en el poder. Es cada vez más visible el incremento de sus métodos crueles e inhumanos que, de no ponerle fin, llegarán a los adoptados por las tiranías conocidas históricamente en el área antillana y en nuestro país: las desapariciones definitivas, los asesinatos, cuerpos sin vida arrojados a las calles, cunetas y carreteras, como tristemente recordamos.
El AKM azul o la hipocresía de cierta izquierda
Cuba merece que sus artistas más grandes tengan el coraje de estar del lado de esas generaciones traicionadas, incluso cuando eso significa enfrentarse al poder que los alimenta y protege. Silvio Rodríguez tiene ese coraje en sus canciones. Ojalá lo hubiera tenido frente a Díaz-Canel.
Identidad en suspenso. Exilio, trauma colectivo y normalización del daño
En ese punto reaparecen las preguntas que acompañan al exilio prolongado: ¿empezar de nuevo?, ¿callar?, ¿irnos otra vez?, ¿a dónde? No es indecisión individual, sino expresión de una condición persistente de precariedad simbólica, de esa forma de extranjería que no termina de resolverse y que devuelve, una y otra vez, la conciencia de nuestra condición de parias.
Cuba y la economía opaca: el desafío de las reglas claras
Fortalecer la transparencia y reducir la discrecionalidad no solo protege a los negocios privados existentes, sino que asegura que las transformaciones económicas y la inversión extranjera beneficien al conjunto del país. La transparencia y el respeto a las garantías políticas y jurídicas son elementos clave para que Cuba pueda avanzar en sus reformas, integrar a sus ciudadanos y negocios privados, y atraer inversión extranjera de manera ordenada, justa y sostenible.